Liturgia Monastica Medio Dia (Martes)

Oficio del Medio dia de La Comunidad de San Bonifacio basado en la liturgia de la Comunidad de Jerusalén en Europa.   

Oficio para el Mediodía en Martes.

Apertura… Se inicia con el Angelus a las 12:00 en punto.

V. El ángel del Señor anunció a María.

R. Y concibió del Espíritu Santo.

V. Dios te salve, María llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas la mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.

R. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. He aquí la esclava del Señor.

R. Hágase en mí según tu palabra.

V. Dios te salve, María…

. V. El Verbo se hizo carne.

R. Y habitó entre nosotros.

V. Dios te salve, María…..

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos: Te pedimos, Señor, infundas tu gracia en nuestras mentes, para que los que hemos conocido por el mensaje del ángel el misterio de la encarnación de tu Hijo, seamos conducidos a la gloria de la resurrección, por los méritos de su cruz y pasión. Por el mismo Cristo nuestro Señor Amén.

 Oficiante Oh Dios, dígnate librarnos.

 Pueblo:  Señor, apresúrate a socorrernos. 

Oficiante y Pueblo: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. [¡Aleluya!] 

1.  Himno al Espíritu Santo

Anfifona: Ven Espíritu Santo,

ven a iluminar, nuestra inteligencia y a defendernos del mal.

Tú, promesa del Padre,

don de Cristo Jesús,                     

ven y danos tu fuerza para llevar nuestra cruz.

2.  Oracion al Espíritu Santo

Padre celestial, envía tu Santo Espíritu a nuestros corazones, para que nos dirija y gobierne según tu voluntad, nos consuele en todas nuestras aflicciones, nos defienda de todo error, y nos conduzca a toda verdad; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

o

Concédenos, oh Señor, la lámpara de la caridad que nunca se apaga, a fin de que arda en nosotros y alumbre a los que nos rodean; y que por su claridad tengamos una visión de esa Ciudad santa, donde mora la luz verdadera e inagotable, Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Fiestas de un Santo.

Cristo Señor, tus santos han sido luces del mundo en cada generación: Concede que los que seguimos sus pasos seamos dignos de entrar con ellos en esa patria celestial, donde tú vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Fiesta de un Apostol

Dios todopoderoso, has edificado tu Iglesia sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas siendo Jesucristo
mismo la piedra angular: Concédenos que estemos
unidos en espíritu por su enseñanza, de tal modo que
lleguemos a ser un templo santo aceptable a ti; por
Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el
Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

3.  Encender de la Luz 

(Christe Lux Mundi)

Christe lux mundi, qui sequiturte habebit lumen vitae , lumen vitae.

Cristo luz del mundo, quien te sigue tiene la luz de vida

4.  El Salterio

(Sequencia de  los Salmos tomado del Oficio Monastico St Otillien

del oficio del medio dia) SENTADOS

Martes 

Semana I  salmos 42-3  Antifona: Mi alma tiene sed de ti Dios vivo.

42 Quemadmodum
1 Como anhela el ciervo las corrientes de aguas, *
así te anhela, oh Dios, el alma mía.
2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; *
¿cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
3 Fueron mis lágrimas mi alimento de día y de noche, *
mientras me dicen todos los días:
“¿Dónde está tu Dios? 4 Doy rienda suelta a mi dolor, cuando pienso en estas cosas: *
de cómo fui con la multitud,
y la conduje hasta la casa de Dios,
5 Con voz de alegría y de alabanza, *
haciendo fiesta la multitud.
6 ¿Por qué te abates, oh alma mía, *
y te turbas dentro de mí?
7 Pon tu confianza en Dios, *
porque aún he de alabarle,
Salvador, Presencia y Dios mío.
8 Mi alma está abatida dentro de mí; *
me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán,
desde la cima de Mizhar entre las cumbres de Hermón.
9 Un abismo clama a otro a la voz de tus cascadas; *
todos tus torrentes y riadas sobre mí han pasado.
10 De día otorga el Señor su gracia; *
de noche su cántico está conmigo,
oración al Dios de mi vida.
11 Diré a Dios, Roca mía:
“¿Por qué te has olvidado de mí? *
¿Por qué he de andar enlutado por la opresión
de mis enemigos?”
12 Mientras me están quebrantando los huesos, *
mis adversarios me afrentan.
13 Todo el día se burlan de mí, diciendo: *
“¿Dónde está tu Dios?”
14 ¿Por qué te abates, oh alma mía,
y te turbas dentro de mí?”
15 Pon tu confianza en Dios, *
porque aún he de alabarle,
Salvador, Presencia y Dios mío.

Antifona: Mi alma tiene sed de ti Dios vio.

43 Judica me, Deus
1 Hazme justicia, oh Dios, y aboga mi causa
contra la gente impía; *
líbrame de los mentirosos y los inicuos.
2 Tú eres el Dios de mi fortaleza;
¿por qué me has desechado? *
¿Por qué he de andar enlutado por la opresión
de mis enemigos?
3 Envía tu luz y tu verdad; que éstas me guíen, *
y me conduzcan a tu santo monte, a tus moradas;
4 Para que me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría y de mi gozo; *
y te alabe con arpa, oh Dios, Dios mío.
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, *
y te turbas dentro de mí?
6 Pon tu confianza en Dios, *
porque aún he de alabarle,
Salvador, Presencia y Dios mío.

Antífona: Mi alma tiene sed de ti Dios vio.

Semana II salmos 123-125 Antífona A ti Señor, Levanto mi alma.

123 Ad te levavi oculos meus
1 A ti levanto mis ojos, *
a ti entronizado en los cielos.
2 Así como los ojos de los siervos
miran a las manos de sus señores, *
y los ojos de la sierva
a la mano de su señora,
3 Así nuestros ojos miran al Señor nuestro Dios, *
hasta que tenga misericordia de nosotros.
4 Ten misericordia de nosotros, oh Señor, ten misericordia, *
porque estamos hartos de desprecio,
5 Hartos del escarnio de los ricos indolentes, *
del menosprecio de los orgullosos.

Antífona A ti Señor, Levanto mi alma.

124 Nisi quia Dominus
1 Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, *
diga ahora Israel;
2 Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, *
cuando los enemigos se levantaron contra nosotros;
3 Entonces nos habrían tragado vivos, *
cuando se encendió su furor contra nosotros;
4 Entonces nos habrían sumergido las aguas, *
hasta el cuello habría subido el torrente;
5 Entonces hasta el cuello habrían subido *
las aguas furiosas.
6 ¡Bendito sea el Señor! *
No nos ha dado por presa a sus dientes.
7 Hemos escapado cual ave de la trampa del cazador; *
se rompió la trampa, y hemos escapado.
8 Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor, *
que hizo los cielos y la tierra.

Antífona A ti Señor, Levanto mi alma.

125 Qui confidunt
1 Los que confían en el Señor son como el monte Sión, *
que no será movido, sino que permanece para siempre.
2 Los montes rodean a Jerusalén; *
así el Señor rodea a su pueblo,
desde ahora y para siempre.
3 No pesará el cetro de los malvados
sobre la heredad de los justos; *
no sea que extiendan los justos sus manos a la maldad. 4 Haz bien, oh Señor, a los buenos, *
y a los que son rectos de corazón;
5 Mas a los que se desvían por sendas tortuosas,
el Señor los llevará con los malhechores, *
pero la paz sea sobre Israel.

Antífona A ti Señor, Levanto mi alma.

5. Regla de San Benito o Sabiduria de Los Monjes y Monjas del Desierto

6.  Salmo 119  Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.

Semana I Bet In quo corrigit?
9 ¿Cómo limpiará el joven su camino? *
Guardando tu palabra.
10 Con todo el corazón te busco; *
no dejes que me desvíe de tus mandamientos.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
11 En mi corazón atesoro tu promesa, *
a fin de no pecar contra ti.
12 Bendito eres tú, oh Señor; *
enséñame tus estatutos.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
13 Con mis labios contaré *
todos los juicios de tu boca.
14 Me he gozado más en el camino de tus decretos, *
que en toda riqueza.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
15 En tus mandamientos meditaré; *
me fijaré en tus caminos.
16 Me regocijo en tus estatutos; *
no me olvidaré de tus palabras.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.

Semana II Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.

Chet Portio mea, Domine
57 Sólo tú, oh Señor, eres mi porción; *
he prometido guardar tus palabras.
58 De todo corazón suplico tu favor; *
ten misericordia de mí conforme a tu promesa.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
59 He considerado mis caminos, *
y he vuelto mis pies a tus decretos.
60 Me apresuro, y no me retardo *
en guardar tus mandamientos.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
61 Aunque los lazos de los malvados me envuelvan, *
no me olvido de tu ley.
62 A medianoche me levantaré para darte gracias *
por tus justos juicios.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.
63 Compañero soy de todos los que te temen, *
de cuantos guardan tus mandamientos.
64 De tu amor, oh Señor, está llena la tierra; *
enséñame tus estatutos.

Antifona Tus Palabras, son Palabras de Vida Eterna.

7. Lectura del Dia

 (Del Evangelio o Primera Lectura del Leccionario  Diario Eucarístico)

8.  una Breve reflection 

9.  Música de Meditación 

10.  Intercesiones con respuesta  (tomado del Roguemos al Señor, Plegarias de los Fieles.) 

11.  El Trisagio Cantado

Holy God, Holy and Mighty, Holy Immortal One, Have Mercy on Us.

Santo Dios, Santo Poderoso, Santo Inmortal, Ten piedad de nosotros.

Saint Dieu, Saint Fort, Saint Immortel, aie pitié de nous.

Heiliger Gott, heiliger Starker, heiliger Unsterblicher, erbarme Dich unser

12.  El Padre Nuestro Cantado

13.  Colecta del Dia (Misal)

(Apto para la Semana)

Semana I. Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu gobierna y santifica a todo el cuerpo de tu pueblo fiel: Recibe las súplicas y oraciones que te ofrecemos por todos los miembros de tu santa Iglesia, para que en su vocación y ministerio te sirvan verdadera y devotamente; por nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  Amén.

Semana II. Dios todopoderoso y lleno de amor, que a la mitad de nuestra jornada concedes un descanso a nuestra fatiga, contempla complacido el trabajo empezado, remedia nuestras deficiencias, y haz que nuestras obras te sean agradables. Por Cristo nuestro Señor.

Amén.

Para un Santo (véase abajo)

14.  Despedida  

Oficiante: Bendigamos al Señor

Pueblo: Demos Gracias a Dios.  

Colectas para los Santos

De La Virgen Maria

Padre celestial, por tu gracia la virgen madre de tu Hijo encarnado fue bendita al llevarlo en su seno, y aún más bendita al guardar tu palabra: Concede a los que honramos la exaltación de su humildad que sigamos el ejemplo de su devoción a tu voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén

De un Mártir

 Dios todopoderoso, que diste firmeza a tu siervo N. para confesar ante los gobernantes de este mundo el Nombre de nuestro Salvador Jesucristo, y valor para morir por esta fe: Concede que siempre estemos prestos a dar razón de la esperanza que hay en nosotros, y dispuestos a sufrir por causa de nuestro Señor Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amen. 

o bien: 

Dios omnipotente, por cuya gracia y poder tu santo mártir N. triunfó sobre el sufrimiento, y fue fiel hasta la muerte: Concede ahora a cuantos le recordamos con acción de gracias que seamos fieles en nuestro testimonio de ti en este mundo, de tal modo que recibamos con él la corona de vida; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 o la siguiente: 

 Dios todopoderoso y eterno, que encendiste la llama de tu amor en el corazón de tu santo mártir N.: Concédenos la misma fe y poder del amor a tus humildes siervos, que, así como nos regocijamos en su triunfo, también podamos beneficiarnos de su ejemplo; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

De un Misionero 

Dios todopoderoso y eterno, te damos gracias por tu siervo N., a quien llamaste para predicar el Evangelio al pueblo de ___________________________ (o al pueblo _____________________ ): Levanta en éste y en todos los países evangelistas y heraldos de tu reino; para que tu Iglesia proclame las insondables riquezas de nuestro Salvador Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén. 

o bien: 

Dios todopoderoso, cuya voluntad es ser glorificado en tus santos, y que levantaste a tu siervo N. para ser una luz en el mundo: Resplandece, te rogamos, en nuestros corazones, para que también en nuestra generación manifestemos tu alabanza, tú que nos has llamado de las tinieblas a tu luz maravillosa; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

De un Pastor 

Padre celestial, Pastor de tu pueblo, te damos gracias por tu siervo N., quien fielmente estuvo al cuidado y formación de tu grey; y te suplicamos que, siguiendo el ejemplo y la enseñanza de su santa vida, crezcamos por tu gracia a la estatura de la plenitud de nuestro Señor y Salvador Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

 o bien: 

Oh Dios, nuestro Padre celestial, que levantaste a tu siervo fiel, N., para ser [obispo y] pastor en tu Iglesia, y para alimentar a tu rebaño: Otorga en abundancia los dones de tu Espíritu Santo a todos los pastores, a fin de que ministren a tu familia como verdaderos siervos de Cristo y mayordomos de tus divinos misterios; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén. 

De un Teólogo y Maestro

 Oh Dios, por tu Espíritu Santo concedes a algunos palabra de sabiduría, a otros palabra de ciencia, y a otros palabra de fe: Alabamos tu Nombre por los dones de gracia manifestados en tu siervo N., y rogamos que tu Iglesia nunca sea privada de dichos dones; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios todopoderoso, que diste a tu siervo N. dones especiales de gracia para entender y enseñar la verdad revelada en Cristo Jesús: Concede, por medio de esta enseñanza, que te conozcamos a ti, el único Dios verdadero y al que tú has enviado, Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

De un Religioso o Monastico

 Oh Dios, cuyo bendito Hijo se hizo pobre, para que por su pobreza seamos enriquecidos: Líbranos del amor inapropiado a este mundo, para que, inspirados por la devoción de tu siervo N., te sirvamos con sencillez de corazón, y alcancemos las riquezas de los siglos venideros; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

o bien: 

Oh Dios, por cuya gracia tu siervo N., encendido con la llama de tu amor, llegó a ser una luz ardiente y brillante en tu Iglesia: Concede que también nosotros seamos encendidos con el espíritu de amor y disciplina, y andemos siempre ante ti como hijos de la luz; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

De un Santo

Dios todopoderoso, que nos has rodeado de una nube grande de testigos: Concede que, fortalecidos por el buen ejemplo de tu siervo N., perseveremos en la carrera que nos queda por delante, hasta que al fin, con él, alcancemos tu gozo eterno; por Jesucristo, el autor y consumador de nuestra fe, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

o bien: Oh Dios, que nos has acercado a la compañía innumerable de los ángeles y de los espíritus de los justos hechos perfectos: Concede que moremos en su comunión durante nuestra peregrinación terrenal, y en nuestra patria celestial lleguemos a ser partícipes de su gozo; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

o bien: 

Dios todopoderoso, que por tu Santo Espíritu nos has hecho uno con tus santos en el cielo y en la tierra: Concede que en nuestro peregrinaje terrenal seamos continuamente sostenidos por esta comunión de amor y oración, sabiéndonos rodeados por su testimonio de tu poder y misericordia. Te lo pedimos por amor de Jesucristo, en quien todas nuestras intercesiones son aceptables por medio del Espíritu, y que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

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