Liturgia de Completas

Liturgia de Completas para Dias Festivos, Especiales y Dias Feriados

De la Comunidad Benedictina de San Bonifacio

Parte I (En Dias Festivos, Especiales y los Domingos)

Orden de Adoración para el Anochecer

Liturgia de la Luz

Todos de pie el Oficiante saluda al pueblo con estas palabras:

Oficiante Quédate con nosotros, Cristo, porque es tarde.

Pueblo: Haz que tu Iglesia brille con tu resplandor.

ó

Luz y paz, en Jesucristo nuestro Señor.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

En Adviento

Oficiante  Bendito seas tu, Oh Dios Santo, y Vivo.

Pueblo: Tu vienes a tu pueblo y lo liberas de sus angustias.  

Durante la Cuaresma y en otras ocasiones penitenciales se dice:

Oficiante Bendigan al Señor, quien perdona todos nuestros pecados.

Pueblo Para siempre es su misericordia.

Desde el Día de Pascua basta el Día de Pentecostés inclusive en lugar de lo anterior. se dice:

Oficiante ¡Aleluya! Cristo ha resucitado.

Pueblo ¡Es verdad! El Señor ha resucitado. ¡Aleluya!

Puede leerse entonces una de las siguientes u otra Lección Breve de las Escrituras apropiada para la ocasión o estación del Año Eclesiástico.

Jesús dijo: “Ustedes son la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre su luz delante de los demás, para que vean sus buenas obras, y glorifiquen a su Padre que está en los cielos”. San Mateo 5:14-16

El Oficiante dice entonces la Oración por la Luz usando una de las siguientes oraciones u otra adecuada:

Oración de la Luz

Tiempo Ordinario o Domingo

Oremos. Dios todopoderoso, te damos gracias porque, a medida que la luz del día se desvanece, tú nos rodeas con la claridad de la luz vespertina; e imploramos de tu gran misericordia que, así como nos envuelves con el esplendor de esta luz, así también irradies el fulgor de tu Espíritu Santo en nuestros corazones; por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Adviento

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad, vino a visitarnos; a fin de que en el día postrero, cuando vuelva con majestad gloriosa a juzgar a vivos y muertos, resucitemos a la vida inmortal; mediante él, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Navidad

Dios todopoderoso, tú has derramado sobre nosotros la nueva luz de tu Verbo encarnado: Concede que esta luz, que arde en nuestro corazón, resplandezca en nuestra vida; mediante nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Cuaresma y otras ocasiones penitenciales

Dios omnipotente y de toda misericordia, prende en nosotros el fuego del amor, para que, por su llama purificadora, seamos limpios de todos nuestros pecados, y hechos dignos de adorarte en espíritu y verdad; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Estación de Pascua

Dios eterno, que guiaste a tu antiguo pueblo a la libertad por medio de una columna de nube durante el día y una columna de fuego durante la noche: Concede que los que caminamos en la luz de tu presencia, nos regocijemos en la libertad de los hijos de Dios; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Fiestas de Santos

Cristo Señor, tus santos han sido luces del mundo en cada generación: Concede que los que seguimos sus pasos seamos dignos de entrar con ellos en esa patria celestial, donde tú vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

La Virgen Maria

Padre celestial, por tu gracia la virgen madre de tu Hijo encarnado fue bendita al llevarlo en su seno, y aún más bendita al guardar tu palabra: Concede a los que honramos la exaltación de su humildad que sigamos el ejemplo de su devoción a tu voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Difunto

Oh Señor Dios eterno, que mantienes en vida a todas las almas: Concede a toda tu Iglesia en el paraíso y en la tierra tu luz y tu paz; y permite que, siguiendo los buenos ejemplos de los que te han servido aquí y ahora descansan, podamos al fin entrar con ellos a tu gozo eterno; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Se encienden ahora las velas del Altar, y otras velas y lámparas, como sea conveniente.

Mientras se encienden las velas, puede cantarse una antífona o un salmo apropiado, o puede guardarse silencio. Se canta entonces el siguiente himno, o una versión métrica del mismo, u otro himno.

Luz Alegrante Phos hilaron

Luz alegrante, claridad pura del sempiterno Padre celestial, Jesucristo, santo y bendito: Ahora que hemos llegado al ocaso del sol, y nuestros ojos miran la luz vespertina, te alabamos con himnos, oh Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Digno eres de ser alabado en todos los tiempos con voces gozosas, oh Hijo de Dios, Dador de la vida; por tanto te glorifica el universo entero.

Liturgia de Incienso (opcional)

(oracion para bendecir el incienso)

Oficiante: Dios todopoderoso y eterno, permite que nuestra oración delante de ti sea como incienso,+ el levantar de nuestras manos como la oblación de la tarde. Danos gracia para contemplarte, presente en tu Palabra y en tus Sacramentos, y para reconocerte en las vidas de los que nos rodean. Aviva en nosotros la llama de ese amor que ardió en el corazón de tu Hijo al sufrir la Pasión, y concede que arda en nosotros para la vida eterna, y por los siglos de los siglos. Amén.

Psalm 141(con o sin incienso)

141 Domine, clamavi

1 Oh Señor, a ti clamo; apresúrate; * escucha mi voz cuando te invoco. 2 Ascienda mi oración como incienso ante tu presencia, * el alzar de mis manos como el sacrificio vespertino. 3 Pon centinela delante de mi boca, oh Señor, y guardia a la puerta de mis labios; * no dejes que mi corazón se incline al mal. 4 No me dedique a la maldad con los malvados, * y no coma yo de sus deleites.

La Letanía de la Noche

Que esta noche sea santa, buena y pacífica,

Pueblo: Te rogamos, Señor.

Que tus santos ángeles nos conduzcan por los senderos de paz y de benevolencia,

Te rogamos, Señor.

Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y ofensas,

Te rogamos, Señor.

Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,

Te rogamos, Señor.

Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos condenados ante el gran tribunal de Cristo.

Te rogamos, Señor.

Que tu Espíritu Santo nos una en la comunión de La Siempre Bendita Virgen Maria [San N] y todos tus santos, encomendándonos los unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo, Te rogamos, Señor.

se continua con el Oficio de Completas

Parte II El Oficio de Completas (Dias Feriados)

Oficiante Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor;

Pueblo Que hizo el cielo y la tierra.

Confesión

Entonces el Oficiante puede decir:

Confesemos nuestros pecados a Dios. (silencio)

Oficiante y Pueblo: Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial: Hemos pecado contra ti, por nuestra propia culpa, por pensamiento, palabra y obra, y por lo que hemos dejado de hacer. Por amor de tu Hijo nuestro Señor Jesucristo, perdona nuestras ofensas y concédenos que te sirvamos en novedad de vida, para gloria de tu Nombre. Amén

Oficiante: Que el Dios todopoderoso nos conceda el perdón de todos nuestros pecados, y la gracia y fortaleza del Espíritu Santo. Amén.

Oficiante Oh Dios, dígnate librarnos. Pueblo Señor, apresúrate a socorrernos.

Oficiante y Pueblo: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. [¡Aleluya!]

Se omite el ¡Aleluya! en Cuaresma. Se canta o dice uno o más de los siguientes Salmos, o bien otras selecciones adecuadas del Salterio.

(todos sentados mientras se canta uno o varios de los salmos para la noche)

Salmos Nocturnos (4 y 31 o 91 y 134)

Salmo 4 Cum invocarem

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia; * cuando estaba en angustia, tú me libraste; ten misericordia de mí, y escucha mi oración. 2 “Mortales, ¿hasta cuándo volverán mi honra en infamia, * amarán la vanidad, y buscarán la mentira?” 3 Sepan, pues, que el Señor ha escogido a los fieles para sí; * el Señor oirá cuando yo a él clamare. 4 Tiemblen y no pequen; * mediten en su corazón estando en su cama, y callen. 5 Ofrezcan sacrificios rectos, * y confíen en el Señor. 6 Muchos son los que dicen: “¿Quién nos mostrará el bien?” * Alza sobre nosotros, oh Señor, la luz de tu rostro. 7 Tú diste alegría a mi corazón, * mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. 8 En paz me acostaré, y en seguida dormiré; * porque sólo tú, oh Señor, me haces vivir seguro.

Salmo 31 In te, Domine, speravi

1 En ti, oh Señor, he esperado; * no sea yo avergonzado jamás; líbrame en tu justicia. 2 Inclina a mí tu oído; * apresúrate a librarme. 3 Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme; porque tú eres mi risco y mi castillo; * por tu Nombre me guiarás y me encaminarás. 4 Me sacarás de la red que han escondido para mí, * pues tú eres mi refugio. 5 En tu mano encomiendo mi espíritu; * tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.

Salmo 91 Qui habitat

1 El que habita al abrigo del Altísimo, * mora bajo la sombra del Omnipotente. 2 Dirá al Señor: “Refugio mío y castillo mío, * mi Dios, en quien confío”. 3 El te librará del lazo del cazador, * de la peste destructora. 4 Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; * escudo y adarga será su fidelidad. 5 No temerás espanto nocturno, * ni saeta que vuele de día; 6 Ni pestilencia que acecha en la oscuridad, * ni enfermedad que a mediodía desola. 7 Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, * mas a ti no te alcanzará. 8 Ciertamente con tus ojos mirarás, * y verás la recompensa de los malvados; 9 Porque hiciste del Señor tu refugio, * del Altísimo, tu habitación, 10 No te sobrevendrá mal alguno, * ni plaga tocará tu morada. 11 Pues a sus ángeles mandará cerca de ti, * que te guarden en todos tus caminos. 12 En las manos te llevarán, * para que tu pie no tropiece en piedra. 13 Sobre el león y el áspid pisarás; * hollarás al cachorro del león y a la serpiente. 14 “Por cuanto ha hecho pacto de amor conmigo, yo lo libraré; * lo protegeré, por cuanto ha conocido mi Nombre. 15 Me invocará, y yo le responderé; * con él estaré en la angustia; lo libraré, y le glorificaré. 16 Lo saciaré de largos días, * y le mostraré mi salvación”.

Salmo 134 Ecce nunc

1 Y ahora bendigan al Señor, siervos todos del Señor, * los que de noche están de pie en la casa del Señor. 2 Eleven las manos hacia el santuario, y bendigan al Señor. * El Señor que hizo los cielos y la tierra, te bendiga desde Sión.

Al final de los Salmos (se canta o dice) : Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: * como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Se lee uno de los siguientes pasajes de las Escrituras u otro adecuado:

Lectura

1. Tú estás entre nosotros, oh Señor, y sobre nosotros es invocado tu Nombre; no nos desampares, Señor nuestro Dios. Jeremías 14:9,22

Pueblo Demos gracias a Dios. o bien:

2. Vengan a mí todos los que están trabajados y cargados, y yo los haré descansar. Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallarán descanso para sus almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga. San Mateo 11:28-30

Pueblo Demos gracias a Dios.

o el siguiente:

3. El Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran Pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, les haga aptos en toda obra buena para que hagan su voluntad, haciendo él en ustedes lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Hebreos 12:20-21

Pueblo Demos gracias a Dios.

o bien:

4. Sean sobrios, y velen; porque su adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistan firmes en la fe. 1 San Pedro 5:8-9a

Pueblo Demos gracias a Dios.

Puede cantarse un himno adecuado para la noche.

Entonces sigue el Responsorial

V. En tus manos, oh Señor, encomiendo mi espíritu;

R. Tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.

V. Guárdanos, oh Señor, como a la niña de tus ojos;

R. Escóndenos bajo la sombra de tus alas.

Todos: Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad o

Kyrie Eleison, Christe Eleison, Kyrie Eleison

El Padre Nuestro

Oficiante: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.

Pueblo: Porque tuyo es el reino, el poder, y la gloria. Ahora y por siempre. Amen.

Oficiante Señor, escucha nuestra oración.

Pueblo Y llegue a ti nuestro clamor.

Oficiante Oremos.

Coletas al Final

Entonces el Oficiante dice una de las siguientes Colectas:

Tiempo Ordinario

Sé nuestra luz en las tinieblas, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y riesgos de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Sé con nosotros, oh Señor misericordioso, y protégenos en las horas de esta noche, para que, los que estamos agobiados por los cambios y azares de esta vida, descansemos sólo en ti, que nunca cambias; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Míranos, oh Señor, desde tu trono celestial, e ilumina esta noche con tu célico resplandor; para que, así de noche como de día, tu pueblo glorifique tu santo Nombre; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Visita, oh Señor, este lugar, y ahuyenta de él todas las asechanzas del enemigo; que tus santos ángeles moren con nosotros para preservarnos en paz; y que tu bendición sea siempre sobre nosotros; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

En Domingo

Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz, y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Fiesta de un Santo

Dios todopoderoso, que nos has rodeado de una nube grande de testigos: Concede que, fortalecidos por el buen ejemplo de tu siervo N., perseveremos en la carrera que nos queda por delante, hasta que al fin, con él o ella, alcancemos tu gozo eterno; por Jesucristo, el autor de nuestra fe, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Fiesta de la Virgen Maria

Dios misericordioso y amante, tú has hecho santo este día por la encarnación de tu Hijo Jesucristo, y por el alumbramiento de la siempre bendita virgen María: Concede que los fieles de tu pueblo entren con gozo a la celebración de este día, y también se regocijen eternamente como tus hijos e hijas adoptivos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Por un Difunto

Omnipotente Dios, recordamos hoy en tu presencia a tu siervo fiel, N., y te rogamos que, habiendo abierto para él o ella las puertas de una vida más amplia, le recibas más y más en tu grato servicio, para que, con todos los que te han servido fielmente en el pasado, participe del triunfo eterno de Jesucristo nuestro Señor; que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Puede añadirse una de las siguientes oraciones:

Vela, oh amantísimo Señor, con los que trabajan, o velan, o lloran esta noche. A tus ángeles manda que guarden a los que duermen. Cuida a los enfermos, Cristo Señor; otorga reposo a los cansados, bendice a los moribundos, consuela a los que sufren, compadécete de los afligidos, escuda a los gozosos. Todo esto te pedimos por tu gran amor. Amén.

o bien: Oh Dios, tu providencia inagotable sustenta al mundo en que vivimos y aun nuestra propia vida: Vela, día y de noche, por los que trabajan mientras otros duermen, y concede que jamás olvidemos que nuestra vida común depende de nuestras faenas mutuas; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Puede observarse una pausa, durante la cual se puede ofrecer intercesiones y acciones de gracias espontáneas.

Cantico de Simeon

El Oficio concluye con el Cántico de Simeón, acompañado de esta Antífona, que todos cantan o dicen al unísono:

Guíanos, Señor, despiertos, y guárdanos mientras dormimos; que despiertos velemos con Cristo, y dormidos descansemos en paz.

En la Estación de Pascua se añade: ¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Ahora despides, Señor, a tu siervo, * conforme a tu palabra, en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, * a quien has presentado ante todos los pueblos: Luz para alumbrar a las naciones, * y gloria de tu pueblo Israel. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: * como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Todos repiten la Antífona:

Guíanos, Señor, despiertos, y guárdanos mientras dormimos; que despiertos velemos con Cristo, y dormidos descansemos en paz.

En la Estación de Pascua se añade: ¡Aleluya, aleluya, aleluya!

Oficiante Bendigamos al Señor.

Pueblo Demos gracias a Dios.

El Oficiante concluye:

Que el Señor omnipotente y misericordioso: Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga y nos guarde. Amén.

El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una perfecta Pascua. Amén.

Que el Auxilio Divino permanezca siempre con nosotros.

Pueblo: Y con nuestros hermanos ausentes. Amen.

Antifona a la Virgen Santísima (Theotokos)

segun la estación

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